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A la Plaza Cartonajes hubiera sido más lógico haberla denominado Plaza Cartonajes Suñer, porque este pequeño detalle sí que significa algo, y no poco, para los alcireños
Una nueva urbanización se ha puesto en marcha en nuestra ciudad, y ello me satisface porque durante un tiempo dará continuidad a distintos trabajadores y, quizá, también puede dar oportunidad a personas en paro. Es bueno que en las actuales circunstancias más empresas promotoras y constructoras emprendan, con las precauciones debidas, nuevas iniciativas, porque ello redundará en el bienestar de la ciudadanía alcireña. Me estoy refiriendo a la urbanización denominada Huerto de Galvañón.
Esta nueva urbanización puede dar, a la vez, en el futuro, prestigio a la ciudad e igualmente riqueza por sus correspondientes ingresos en las arcas municipales. No obstante me preocupa, porque el complejo va unido en parte a nuestra Muntanyeta del Salvador, que ya ha sufrido excesivamente el deterioro con autorizaciones de diversos equipos de gobierno que no han valorado lo que ha significado y significa para los alcireños este montículo en donde se halla ubicado el Real Santuario de Nuestra Patrona la Virgen del Lluch, llamándome la atención que, en ninguna ocasión, haya habido voces discordantes. Por ser cauto y sincero, creo que únicamente existió la voz discordante en lo referente a las alturas en la construcción situada en la antigua Cartonajes Suñer y, precisamente, por la misma formación política que años antes la había autorizado. Y ya que escribo sobre esta urbanización, me ha causado extrañeza que la plaza se denomine Plaza Cartonajes, ya que dentro de unos años no significará nada ni nadie entenderá. Si se deseaba dejar constancia para la posterioridad que en ese espació existió una empresa, que fue el germen de un nuevo espíritu industrial en Alzira, lo más lógico era haberla denominado Plaza Cartonajes Suñer, porque este pequeño detalle sí que significa algo, y no poco, para los alcireños.
Soy sincero al manifestar que me preocupa, y no poco, todo cuanto se construye alrededor de la Muntanyeta del Salvador. La experiencia de cuanto se ha construido es para sentirse insatisfecho por lo realizado y preocupado por lo que se pueda realizar. Solo hay que recordar la urbanización de La Graella que absorbió y se "comió" una gran parte de nuestra Muntanyeta y un interesante canal-acequia, a la vez, que privaba de vistas preciosas a antiguos chalets con la devaluación que ello significaba; la citada urbanización Suñer con alturas que jamás se debieron autorizar por respeto al Santuario de Nuestra Patrona y, por último, me comentan, aunque no lo he podido comprobar in situ, que dos chalets instalados desde ha muchos años en la misma Muntanyeta han recibido licencia de obras cuando debieron ser adquiridos por el Ayuntamiento para dedicarlos a fines muy concretos (culturales, sociales…), a favor del pueblo alcireño y, de este modo, dar relieve a esta tan querida Muntanyeta.
A pesar de mi añoranza, nostalgia y preocupación por la Muntanyeta y por el Santuario, por lo que ya se ha realizado y pueda realizarse en el futuro, confío y espero que ahora el Ayuntamiento y los promotores de la Urbanización Huerto del Galvañón respeten y mucho la Muntanyeta y no caigamos en el error, tantas veces reiterativo en nuestra ciudad, de arrepentirnos, dentro de unos años y culpar a anteriores generaciones. La historia en el futuro juzgará los aciertos y desaciertos.
Con frecuencia manifiesto que cuanto escribo, en ocasiones, es cosecha y preocupación propias, pero existe mucho de lo que escucho y ello es muy interesante porque, acertada o equivocadamente, es la voz del pueblo o de una parte del pueblo. Y digo esto porque hay personas que me insisten manifieste que la valoración de los terrenos para la Urbanización Huerto de Galvañón sea justa, ya que existe un cierto descontento en algunas personas. Conozco algún caso aislado que ha luchado, incluso en Conselleria, por su casa y terrenos, porque quería mantener su centenaria propiedad.
Para terminar, quiero manifestar que no estoy de acuerdo con cuantos me dicen "lo hecho ya no tiene solución y más vale pasar página". Lo hecho nos debe servir, Ayuntamiento y ciudadanía, como experiencia para el presente y futuro, tanto en lo positivo, como en lo negativo y más en unos momentos en los que nuestra ciudad se halla en una etapa de expansión urbanística e industrial que, hace unos años, hubiéramos soñado como un futurible no realizable. Aprovechemos este momento para tomar decisiones acertadas para el logro de una ciudad moderna, a pesar de la situación económica que va a condicionar muchas iniciativas. Personalmente, confío en que tenemos buenos gestores municipales y llevarán en bonanza o en borrasca a buen término todos los proyectos prometidos.
José Palacios Boquera
Foto. Zona del Huerto de Galvañón, antes de construir 300 viviendas, visto desde la ladera de la Muntanyeta del Salvador.
Publicado con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera.
http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/ribera/ribera.html

Article d’opinió
Acabe de llegir l’article que firma ahir en LAS PROVINCIAS Aureliano Lairón sobre el canvi de dates de les Festes Patronals de Sant Bernat, de juliol a setembre: totalment d’acord i ja ho vaig reflectir en un article d’opinió que vaig redactar el passat mes de juliol.
Vaig consultar este tema als presidents de les Confraries de Sant Bernat, Pepe Palacios, i de la Mare de Déu del Lluch, Eduardo Part, i els va paréixer molt bé esta proposta, sempre que hi haguera un consens entre totes les parts: Confraries, Clero i Ajuntament.
Este diari també va consultar el possible canvi a tots els partits polítics. PSPV i Bloc ho veuen amb bons ulls, mentres que el PSD considera que es deuen celebrar al juliol. EU, en un article, incidia més en canviar el model de festes.
El regidor de Festes, Rafa Fita, ja es va pronunciar i va recalcar que l’Ajuntament no es planteja este canvi, sinó que vol potenciar-les (idea que em pareix molt respectable).
Jo només vull fer una reflexió. Quantes persones anaren a la processó de Sant Bernat? Quantes persones van contemplar esta processó? Com a músic que sóc, he anat pràcticament a totes les processons del Nostre Pare Sant Bernat des de fa més de 30 anys, és desolador.
No seria millor traslladar quasi tots els actes a setembre? Alzira i Carlet, ara estan molt unides, sobretot les seues dos alcaldesses. Quan celebra Carlet les seues festes? Al setembre.
Dades sobre canvis de data ja les apuntà Lairón en l’article d’ahir. A mi m’agradaria que s’obrira un debat sa i valent sobre esta possibilitat. Crec que les Festes Patronals guanyarien en solemnitat i sobretot en PARTICIPACIÓ tant als actes religiosos, lúdics, concerts, festivals... De totes formes esta decisió deuria tindre el major consens possible i comptar amb la ciutadania.
L’única cosa que jo deixaria per al mes de juliol és el Festival Spanish Brass i l’Encontre de Teatre a l’Estiu, el Jazz, és a dir tindre un mes de juliol CULTURAL.
D’altra banda vull llançar una idea a l’Ajuntament d’Alzira, el potenciar els noms dels nostres Patrons. És a dir, a cada fill/a que nasquera a Alzira i li posaren de nom Bernat, Maria, Gràcia o Mª Lluch, se’ls concedira algun tipus incentiu que no cal que siga econòmic. Fórmules hi ha mil. Però també caldria potenciar el nom de Murta, ja que la Mare de Déu de la Murta també està molt arrelada a Alzira. En fi tot el que escric en este article ho faig per què Jo sòc d’Alzira i sent la meua ciutat.
Una altra cosa que no vull que se’m passe per alt és el tema dels barets (chiringuitos) del camp de Venècia. Per què la Junta Local Fallera i les Comissions tenen el MONOPOLI per a explotar estos barets? Per què no se li pot donar participació a altres associacions sense ànim de lucre, clubs esportius, culturals, ONG’s? Supose que amb estes preguntes he obert la "caixa dels trons", mai millor dit. Crec que quan es faça el nou recinte firal de Tulell açò canviarà, perquè hi haurà més espai per a tots el col.lectius.
Bones vacances a tots i, per favor, reflexionen esta idea, sincerament pense humilment que ens beneficiaria a tots.
Xavier Pérez
Publicado con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera.
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No ha mucho, escribía del civismo alzireño y lo señalaba como un referente de generosidad, acogida y buena predisposición para la convivencia de la diversidad de culturas, religiones y mentalidades que se percibían en nuestra ciudad; y más, desde hace unos años, con la inmigración que ha llegado y nos llega desde distintos continentes y nacionalidades Cuanto exponía, a mi entender, era cierto, pues vivimos una cierta convivencia pacífica, a pesar de que reducidos grupos de personas, nativos o inmigrantes, desconozco si residentes o no en nuestra ciudad, empañan, deplorablemente con cierta frecuencia, la imagen en alguna que otra ocasión con medios ilegales, perniciosos y peligrosos para las personas y bienes de diversas familias alzireñas. La mayoría queremos mantener la actual pacífica convivencia. No decimos todos y con razón porque un grupo no puede ni debe entorpecer la buena voluntad de un colectivo, reitero, nativos, nacidos en esta tierra, o inmigrantes que han venido a nuestras tierras a vivir mejor. Sería lamentable, como se viene escuchando con mayor frecuencia, que todo cuanto ocurre lo culpáramos y fijáramos a inmigrantes, porque ello podrá generar o crear entre la población una especie de apartheid o rechazo a toda persona que viene a convivir con nosotros y a ganarse su pan de cada día con trabajo y esfuerzo dignos. No culpemos siempre a los inmigrantes y fijémonos en la actitud de algunos pequeños grupos de nosotros mismos.
Seamos conscientes que hay grupos de jóvenes nativos o no que con su actitud y actuación manchan el buen nombre de una ciudad y de así mismos, cuyas familias, estoy seguro, sufren al palpar que sus hijos o nietos/as llevan una vida que raya, en determinados casos, en la falta de respeto hacia el resto de ciudadanos, en el mal gusto, cuando no en la ilegalidad.
Es triste y causa malestar entre los ciudadanos los robos, la intimidación, la crispación y, por citar algún detalle sobre ello, la falta de respeto de conductores y peatones, el lenguaje utilizado y actos que debieran ser privados o íntimos, aunque la TV no cumple la misión que debiera de respeto y formación humana y cultural; así podríamos citar muchos ejemplos, que no son propios únicamente de la sociedad alzireña, sino de una sociedad que pierde de manera rápida valores humanos, sociales, cívicos y culturales que todos, sin excepción alguna, debiéramos defender por el bienestar de todos niños, jóvenes y mayores.
Reitero que no culpemos siempre a los inmigrantes, aunque también deben reflexionar y aceptar si hacen el esfuerzo necesario para integrarse en nuestra sociedad, ciertamente en muchos caso muy distinta a la suya, por lo que, quizás, haya casos cuyo esfuerzo debe ser mayor y más difícil, pero necesario si quieren vivir en este mundo occidental con hábitos y costumbres generacionales y multiseculares, al que libremente y por necesidad han querido vivir. Deben aceptar y respetar, por su bien y por el de la sociedad alzireña, nuestra idiosincrasia, nuestro modo de ser y para que me entiendan nuestros hábitos y costumbres. No creo que si su integración es la adecuada por su interés en respetar y ser respetados, los inmigrantes, como suelo denominarlos, los nuevos alzireños, van a vivir en paz y plena convivencia en nuestra ciudad que siempre ha sido muy acogedora.
Ahora bien, como he comentado con buenos amigos alzireños y con algún que otro inmigrante que se ha integrado y muy bien en nuestra sociedad, la solución a la problemática no es misión única de los medios de la Seguridad del Estado ( Policía Nacional o Local y Guardia Civil ) el erradicar estos robos, intimaciones, crispación, faltas de respeto..., más o menos grandes, sino que es necesaria una educación desde la niñez y juventud, no solo en los colegios e institutos, sino en las familias, que no pueden ni deben desentenderse de formar con valores humanos, cívicos, culturales con sus derechos y obligaciones que todo ciudadano ha de conocer, asimilar y cumplir por su propio bien y el del resto de la ciudadanía.
Para concluir, y como anécdota, recordar que en mi niñez y en el colegio había un librito, denominado “URBANIDAD”, que trataba de cómo comportarse en la familia, con los compañeros del el colegio, con los mayores, en la calle, Un día desapareció de todos los colegios. Algunos lo recordarán y aceptarán que hizo un bien a aquellos niños y jóvenes. Para ser respetados, hay que respetar.
José Palacios Boquera
Publicado con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera.
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“Mi posición viene determinada por la pretensión de Cáritas-Alzira de construir un edificio para el servicio de Cáritas en la Vila de Alzira. Lo que a unos se concede a otros se les niega. ¿No pasa igual con el agua del Ebro?”
Estimado señor:
Acabo de verle por televisión y escuchar su defensa de lo que dice que son los "derechos de todos los valencianos", en este momento el tema del agua. A la vez que valoro la fuerza y energía con que intenta presentar un argumento lógico, coherente y veraz, observo también la debilidad de quien, convencido de su razón, se enfrenta con quien no tiene necesidad de argumentar nada porque posee el poder "sin límites" que le otorga su posición en la política o la administración; en este caso, el Gobierno de España.
Me parece que el político en nuestra sociedad se quiere convertir en una especie de "señor feudal", dueño sin límites de personas y haciendas, ya que la supuesta subordinación a la ley es pura quimera. ¿Quién hace la ley? ¿Quién la deroga? ¿Quién la aplica, o no, según su voluntad? Da la impresión de que ustedes, porque han sido elegidos democráticamente, piensan que no debe haber principios a los que someter sus propias decisiones.
Los que votamos, los administrados, podemos pensar que elegimos a nuestro dictador, cuando los políticos elegidos no son capaces de someterse a los principios de verdad, respeto a la persona, equidad y bien común que, aún siendo valores subjetivos, quien gobierna ha de someterse a ellos y no subyugarlos a su capricho o voluntad.
Pues, todo este preámbulo, es para decirle, señor Camps, que esa impotencia que usted siente, ese saber que se enfrenta con un muro inamovible revestido de sinrazón es lo que experimentamos también sus administrados respecto a usted y su administración cuando tenemos algún problema.
Pregunte usted a todos los que tienen algún tema por resolver con la Conselleria de Cultura y con la Dirección General de Patrimonio Artístico. Concretamente pregunte usted qué pasa con quien pretende construir o rehabilitar una casa en la Vila de Alzira.
Pregunte y le contaremos sus negativas, silencios, agravios comparativos, aplazamientos y falta de respuestas de su administración; estoy convencido de que, si nos permite hablarle de nuestra experiencia, entenderá mejor e incluso podrá explicarse por qué le tratan así en Madrid, cuando lo que usted pide parece justo, lógico, legal y necesario.
Quizá, si empieza a cambiar usted y cambia lo que depende de su decisión, su administración, el mundo empiece a ser mejor.
Con respeto y consideración:
Enrique Masiá Arnandis
Nota del escritor: mi posición viene determinada por la pretensión de Cáritas-Alzira de construir un edificio para el servicio de Cáritas en la Vila de Alzira. Se compró una casa en ruinas sin ninguna carga, al no estar incluida en el Catálogo de Edificios a Conservar y se impone desde la Conselleria el mantenimiento de la fachada. La solicitud de derribo se presentó el 25-10-2005 y todavía no se ha concedido. El Ayuntamiento de Alzira realizó en la misma calle el Archivo Municipal cambiando la fisonomía del conjunto y realiza en este momento, tres casas más allá de la adquirida por nosotros, el Museo Municipal sin ninguna limitación estética, lo cual significa que lo que a unos se concede a otros se les niega. ¿No pasa igual con el agua del Ebro?
Texto publicado con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera.
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Ha muchos años, el buen amigo Bernardo Montagud me comentó la posibilidad de crear la denominada RUTA BERNARDINA, pero, en aquellos instantes, sus múltiples ocupaciones profesionales y de historiador no le permitían profundizar en el tema. Me impactó el proyecto y, en más de una ocasión, lo he comentado en escritos y he realizado gestiones. Pasaba el tiempo y aquella idea era muy interesante para que Carlet, Poblet, Guadassuar y Alzira formaran la Ruta Bernardina, por cuanto fomentaría el culto y devoción a los Mártires Bernardo, María y Gracia, además de dar a conocer los lugares emblemáticos en donde nuestros Santos Patronos nacieron, vivieron o forjaron su espíritu con su conversión, bautismo o martirio. Debo manifestar que algunas personas ya han realizado, de modo privado, esta ruta y ello es de agradecer.
¡Qué triste y lamentable es que muchos valencianos y ribereños desconozcan estos lugares con la importancia que tienen estas tres figuras, de modo especial San Bernardo Mártir.
A raíz de la visita de la visita del Presidente de la Generalitat, Francisco Camps, al antiguo Monasterio de la Murta para inaugurar la RUTA DELS MONESTIRS, tuve la oportunidad de hablar con las alcaldesas de Alzira y Carlet para implicarlas en lo que muchos hijos de ambas ciudades consideramos debería haberse hecho ya, pero que nunca es tarde y más ahora que en el año 2009, se celebrará el IV Centenario, de que el entonces Arzobispo de Valencia, San Juan de Ribera, ordenara labrar la Imagen de nuestro Sant Bernat y colocara en su interior las reliquias que todavía se custodian en su interior, a pesar de los distintos avatares de la historia de nuestra tierra. Mi propuesta, consultada y apoyada con entusiasmo por la Presidenta de la Cofradía de Carlet, a ambas alcaldesas no era otra que hermanar oficialmente Carlet y Alzira, ya que, desde hace ocho siglos, los hijos de ambos pueblos veneran y consideran como hermanos suyos a Bernardo, María y Gracia y, por tanto, somos hermanos unidos por nuestros Mártires y Patronos. Me llenó de satisfacción su interés.
Ahora, con la iniciativa y apoyo de ambas alcaldesas, Elena Bastidas y María Ángeles Crespo, y lógicamente con las cofradías de Carlet y Alzira, va estudiarse la posibilidad de llevarse a cabo la RUTA BERNARDINA, lo que sería un paso de gigante para recuperar la magnitud de nuestros Mártires y Patronos, así como dar a conocer los lugares, por cierto y no me cansaré de decirlo y escribirlo, muchos de ellos tan desconocidos y que históricamente son base y fundamento de nuestra fe y de nuestra historia, que debemos estudiar y valorar mucho.
Estoy seguro de que las Corporaciones Municipales de Carlet y Alzira van a contemplar con altitud de miras estas iniciativas, tanto el hermanamiento como la Ruta Bernardina y que lo aprobarán por unanimidad por tratarse, por una parte, de reconocer oficialmente que somos hermanos unidos por lazos espirituales y humanos y, por otra, dar a conocer los lugares en donde transcurrió la vida de nuestros Mártires y Patronos. Lógicamente las cofradías hermanas del Pare Sant Bernat i les Germanetes de Carlet y Alzira, que tanto se vuelcan por mantener y potenciar el culto, se sienten satisfechas por estas iniciativas que, desde ha tiempo, tanto añoraban.
Merece mención especial las facilidades del P. Abad y de la Comunidad Cisterciense de Poblet, que siempre han acogido con ilusión esta iniciativa de la Ruta Bernardina, por cuanto el monje Bernardo y sus hermanas son los únicos santos propios del monasterio inscritos en el Martirologio Romano aprobado por el Siervo de Dios Juan Pablo II y cuya solemnidad se celebra el 2 de septiembre, fecha en la que, por primera vez, recibió el monasterio reliquias de los tres hermanos Mártires.
Sería de desear que estas iniciativas fueran pronto una realidad y fueran apoyadas por todos. Aunemos esfuerzos para que estas iniciativas del hermanamiento de ambos pueblos y de la Ruta Bernardina, retomado por nuestras alcaldesas, haciéndose eco del sentir de muchos, sean un motivo para conocerse más y mejor los pueblos y valorar a nuestros insignes Mártires y Patronos Bernardo, María y Gracia.
José Palacios Boquera
Publicado con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera.
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Celebremos el Día de Alzira con el compromiso de recuperar nuestras señas de identidad, trabajar con ilusión por una ciudad mejor, más próspera, más justa y solidaria
Un año más inicio esta columna con la cita de El Llibre dels Feyts: "El arrayaz de Algezira abandonó la Villa con unos treinta caballeros quedando toda la autoridad y señorío en manos de los demás vecinos sarracenos, los cuales nos enviaron mensaje, manifestándonos que aquel era muy buen lugar y uno de los mejores de Valencia y que si queríamos capitularían con Nos". "contestamos que los acogeríamos bajo nuestra gracia y les concederíamos vivir pero debían darnos posesión". Era el 30 de diciembre de 1243 "vespra del benaventurat Sant Silvestre".
Hoy, nuestra querida ciudad debe celebrar con gran regocijo la entrada del Rey Jaime I el Conquistador en la antigua Vila, que marcaba una nueva etapa en el devenir de los alcireños al incorporarlos a la civilización cristiana-occidental, no obstante permitió a los antiguos moradores vivir con las mismas costumbres que habían disfrutado, y ello sin distinción de raza ni religión.
Ello fue posible, no sin algunos altibajos, con paz y respeto. Debería ser una buena lección para todos nosotros que, en pleno siglo XXI, todavía vivimos en una sociedad en permanente crispación con los mismos o mayores problemas y desconfianzas que en aquella época, en la que Península Ibérica se hallaba desgarrada en guerras de religión y de razas. Nuestra Vila de Alzira, hoy Ciudad de Alzira, debe ser un pueblo acogedor, sereno, solidario y en búsqueda de bienestar para todos sin distinción alguna.
Hoy, DÍA DE ALZIRA, 30 de diciembre de 2007, como me complace denominar a esta fecha tan íntima para mi persona, como creo lo será para la mayoría de los alcireños, deberíamos reflexionar sobre el momento presente y futuro de nuestro pueblo y a qué estaríamos dispuestos a entregar y sacrificar por alcanzar una ciudad digna. He repetido una y otra vez, y de modo reiterado, que no es solo obligación de nuestras autoridades el lograr una gran Alzira, sino y mucho de todos los ciudadanos con mayores o pequeños detalles.
Hoy, al conmemorar el 764 aniversario de aquella efemérides notable, me permito animar a todos y cada uno de los alcireños, no solo a participar en el acto institucional cívico-religioso que tendrá su inicio en la Casa Consistorial, la Casa de todo alcireño, a las 18:30 horas, sino también a que adquiramos firme compromiso de recuperar nuestras propias señas de identidad como pueblo rico en historia, en tradiciones y legados que, siglo tras siglo, nos han dejado nuestros ilustres antepasados. Todo alcireño debe sentirse orgulloso de su pasado y también de su presente, a la vez que afrontar con valentía nuestro futuro esperanzador e ilusionante que cada día palpamos más y mejor, porque apreciamos la nueva realidad de una Alzira moderna y que, a pasos agigantados, será la auténtica Capital de la Ribera y que, no cabe duda, redundará en el bienestar de todos los pueblos hermanos de nuestro perturbado Xúquer que, con alegrías y tristezas, ha formado y forma parte de nuestra vida cotidiana.
Otro evento que debemos recordar con gratitud es que el Conqueridor tuvo especial empeño en localizar los cuerpos de nuestros Mártires y Patronos Bernardo, María y Gracia ya que, como amante y benefactor del Monasterio de Poblet, anhelaba encontrar las reliquias del monje cisterciense Bernardo, que había sido martirizado junto con sus hermanas Zaida y Zoraida un 20-21 de agosto de 1180, y que tenía la convicción plena de que se encontraban ocultas en tierras alcireñas y muy cercanas al río Júcar. Al Rey Jaime I El Conquistador debemos la gracia del hallazgo de las reliquias de los tres hermanos Mártires y que todavía, tras muchos siglos, aún conservamos y veneramos tanto en Carlet, Poblet, Alzira y en tantos y tantos lugares y ello, porque concluida la contienda civil, el documento que autentificó San Juan de Ribera (año 1602) se encontraba en el interior de la Imagen de San Bernardo, por lo que partículas de estas reliquias sirvieron para la consagración de múltiples altares de toda la diócesis valentina, por cuanto no existía duda alguna de que eran de un mártir como entonces fijaba la liturgia.
El año 2007 pasará a la historia como el de la recuperación, tras su restauración, de los Casalicios en honor de los Santos Patronos. Gracias a cuantos lo han hecho posible.
Celebremos hoy el Día de Alzira con júbilo y satisfacción con el compromiso de recuperar nuestras señas de identidad, trabajar con ilusión por una ciudad mejor, más próspera, más justa y solidaria. No defraudemos el legado recibido.
José Palacios Boquera

Allunyant-nos de definicions administratives o economico-polítiques, hauríem de dir que el territori és una porció de superfície de terra que està al nostre voltant, en la qual vivim i de la que ens sentim part. Hi hauria un territori personal o d'un grup humà: poble, comarca, nació... És la base física sobre la que ens fem persones en comunitat i creixem com a tals.
Per tal de sentir el territori com a propi s'ha d'haver explorat i aprés des de l'experiència i el contacte amb la seua extensió i tot el que hi viu i roman. Però, a hores d'ara, el territori de moltes xiquetes, xiquets, jóvens i adults és un tros de la ciutat, el pati del col·legi, la zona de pubs, el lloc de treball, un quilòmetre de platja o l'habitacle de l'automòbil.
Sense un coneixement del territori per les generacions més jóvens és impossible pensar que ningú no puga defensar-lo per al present i per al futur. No es defensa allò que ni importa ni s'estima. Amb una estima pel propi territori no s'hagueren impulsat, realitzat o consentit tantes barbaritats urbanístiques i projectes de desfeta del paisatge, de la natura, dels rius...
Temps enrera, el territori més a prop, el local i comarcal, s'anava aprenent amb les expedicions infantils pels poble i els seus voltants, les excursions de Pasqua pel terme, el desplaçament a l'hort o al secà amb el iaio o el pare a realitzar les tasques agrícoles. Això sembla haver-se acabat, i ni l'escola -a la que se li sol encarregar tot- d'això s'encarrega, i el territori no es pot aprendre als llibres ni a Internet ni a la televisió.
És per açò que institucions públiques o privades haurien de posar el territori a l'abast de tota la població. Ací a prop, diuen que la Mancomunitat de la Ribera planteja unes rutes comarcals en bici, cosa que bona falta fa; o l'Ajuntament d'Alzira que ha començat a netejar una part de la Via Verda Carcaixent-Dènia.
Els Ajuntaments, les Mancomunitats, la Generalitat haurien de prendre partit i posar idees i pressupostos per tal que tota la població d'un territori el conega i l'estime com cal i compartisquen aquesta experiència i coneixement. Perquè el territori és la base de la vida personal i social.
Eduard Hervás

Fa vint-i-cinc anys de la pantanà. Vint-i-cinc anys d'un greu succés i les subsegüents seqüeles i conseqüències que, dia a dia i any a any, anaren patint uns quants pobles de la Ribera i bona part dels seus habitants. Els qui vivien aleshores i els qui anaren morint i naixent des d'aleshores.
Poc després de la desfeta, uns quants psicòlegs -alguns dels quals havien atés als afectats com a enviats dels serveis socials- van plantejar a les autoritats competents que calia intervindre amb la població afectada per tal de previndre els trastorns que havien de patir com a recialles de l'aigua, el fang i el procés posterior.
Evidentment, no els feren cas. Allò que havien acabat d'estudiar a la facultat i que es deia "indefensió apresa" era lògic que ocorreguera, però els responsables polítics i tècnics van dir que no, que no calia.
Allò de la "indefensió apresa" vol dir que un organisme -animal o persona- que sofreix agressions de les que no pot fugir i, faça el que faça, no pot escapar-se, apren a creure que no té cap control sobre la situació en la que es troba i que qualsevol cosa que puga fer és inútil. I no prova a fer res encara que passe el temps. És també una de les explicacions que es donen per a que aparega la depressió.
És evident que a nivell personal i familiar es va patir molt i va haver molta desesperança i indefensió. Que jo sàpiga, no s'han estudiat les conseqüències psico-socials de la pantanada i els seus accessoris, però no es pot negar que hagut molt de sofriment aleshores i als anys següents, fins ara. D'açò crec que se n'ha parlat massa poc, però a cada casa i a cada veïnat s'han viscut i conegut en aquests anys situacions molt negatives relacionades directament amb aquells fets.
Però no volia parlar de qüestions individuals o familiars, per dolentes que foren, sinó del que tot açò ha d'haver afectat també als pobles de la Ribera com a ens polítics i sociològics. Uns pobles que estic segur que van aprendre a no moure's per quasi res, que patiren i respongueren amb una "indefensió político-social apresa", passant des d'aleshores de reivindicar res, de defendre allò que era o és seu, deixant fer als polítics sense exigir-los i sense arribar a comprometre's.
En altres moments històrics on els pobles o les nacions han rebut grans colps -per fenòmens naturals o desastres socials- , podem veure com a les comunitats els ha costat molts anys refer-se i adonar-se que tenen el poder de decidir sobre el present i el futur.
Potser aquell vessament incontrolat d'aigua del Xúquer, per causa de la pluja i de successives negligències, que hagueren de sofrir aquells pobles de la Ribera, sense respostes adients dels seus representants a les institucions, siguen la causa d'aquest meninfotisme actual.
Si és clar que hi hagué una "indefensió apresa" individual d'hòmens i dones provocada pels fet i per la manca d'intervenció psicològica, que provocà molt de sofriment, jo vull afegir que es provocà també una "indefensió político-social apresa" que ha estat aprofitada pels polítics per a fer i desfer sense massa explicacions: el pobles aprengueren a no fer-se preguntes i a passar de tot. Però els polítics, en lloc de plantejar-se com intervindre perquè retrobaren el seu passat i es repensaren el futur, han aprofitat la situació per col·locar-se i recolocar-se en el poder, sense por a perdre massa.
Potser siga una explicació a situacions que no arriben a entendre's, vint-i-cinc anys després d'allò. I seria l'hora d'invertir esforços personals i socials en intervindre perquè la Ribera es "cure" d'aquest mal i no vaja cada vegada a pitjor.
Eduard Hervàs Martínez
Psicòleg

En alguna ocasión he afirmado que, a mi entender, los alzireños no percibimos, no valoramos o carecemos de señas de identidad propia como pueblo y ello siempre me ha preocupado mucho. Lo he comentado, en más de una ocasión con varias personas de distinto estamento social, cultural y pensamiento político. Ha sido motivo para mí de mayor preocupación percibir que, inexplicablemente, todos coincidíamos y también todos sentíamos la necesidad de reflexionar sobre esta inquietud, a la vez que crear un ambiente propicio para que, poco a poco, estudiar y meditar nuestras raíces históricas como pueblo, tan ricas pero, desgraciadamente, muy desconocidas. Es obvio que el desconocimiento de nuestros orígenes como pueblo e igualmente el desconocimiento de nuestra historia, nos lleva a no sentir inquietud y menos a crear vivencias de alzireñismo. Existen asociaciones religiosas, culturales y grupos que aisladamente promocionan determinados y concretos eventos y publicaciones que dan a nuestra querida Alzira un prestigio, en cierto modo, relevante y que es digno de elogio. Muchas ciudades y pueblos quisieran tener estos movimientos que mantienen la llama viva o un rayo de esperanza, que pueden explotar, en un momento dado, creando una inquietud colectiva como pueblo. Alzira y muchas ciudades y pueblos lo necesitan y mucho. ¡Cuantos eventos y fiestas que eran muy entrañables para el pueblo alzireño, hoy en día, han desaparecido o pasan desapercibidos para la mayoría de la ciudadanía! Estamos en un mundo moderno y diferente. Hay que aceptar y apoyar el avance tecnológico, pero no por ello debemos perder nuestros valores fundamentales basados en principios morales, humanos y cívicos, propios de nuestra cultura e idiosincrasia.
Recuerdo que un buen amigo, no alzireño, conocedor por su profesión de este tipo de temática y al que manifestaba este sentir e inquietud mía, me puso un ejemplo en el que venía a decir que cuando una ciudad o un pueblo crece desproporcionadamente o crece con inusitada rapidez y transforma la típica vivienda familiar en torre o finca con muchos pisos, empieza a perderse el espíritu de familia, y con la pérdida de esta realidad tan arraigada entre nosotros que nos une tanto, no sólo por vínculos de sangre, sino también de vecindad y amistad, se pierde un tanto, lo que podríamos denominar, la familia ciudadana. Fíjate, me decía, hay fincas, que muchos de los vecinos o no se conocen o simplemente se saludan en la escalera por pura cortesía. Es más, conocedor de que era presidente de una asociación religiosa, me decía, que en aquellos pueblos con enorme bulevares, avenidas y edificios altos, sus manifestaciones religiosas o procesiones, incluso festivas, pierden su sabor auténticamente religioso o festivo y la participación y el engalanamiento de sus calles y edificios. Una calle con varios edificios altos y algunas viviendas familiares estarán engalanadas con tapices o flores y nada o muy poco los edificios. Es cierto y no sólo en el ámbito religioso, sino también en el festivo y cultural.
Quizás habría que reflexionar en el sentido de que muchos eventos que nacieron del pueblo los organizaba el pueblo e iban destinados al pueblo, se hayan oficializado o municipalizado en exceso y ahora se hallan en manos de políticos y técnicos que creen ofrecer, quizás con buena fe, lo mejor para el pueblo; pero sin contar con el pueblo. La participación ciudadana es imprescindible y no todo puede ni debe proyectarse ni realizarse desde los despachos. Si el pueblo participa se crea espíritu de ciudadanía con innata creatividad y responsabilidad. Nace lo propio de un pueblo. Nace la identidad de un pueblo al que, en ocasiones, infravaloramos.
Hoy he querido manifestar inquietudes muy personales que, cuanto menos, a los que sentimos amor por nuestra tierra nos deberían hacer reflexionar con serenidad y valentía. No todo es urbanismo, con la importancia que tiene para el desarrollo de la ciudad, sino también hay que valorar otros principios y valores que hagan vibrar y hacer feliz, humana y cívicamente a todo ciudadano. No regateemos esfuerzos. La persona es lo más importante y el alzireñismo entre nuestras gentes hay que revitalizarlo y dignificarlo. Y ello es misión de todos.
José Palacios Boquera
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Noticia publicada con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera. Vínculo para leer noticias de Alzira editadas en LAS PROVINCIAS: http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/ribera/ribera.html

Una chica esquiaba en el mar, sujetada por una lancha. No sabía nadar, aunque traía puesto el chaleco salvavidas. De repente, la mujer perdió el equilibrio y cayó al mar. Alcanzó a sujetarse de una de las cuerdas que la jalaban. Se aferró a ella y fue arrastrada por el mar, al más puro estilo vaquero. Los ayudantes le decían que soltara la cuerda, porque de lo contrario no podrían ayudarla. La chica no lo hacía, porque tenía miedo de que le pasara algo si se soltaba. Pero a medida que pasaba el tiempo, se hacía más daño. Finalmente la chica comprendió que se estaba lastimando. Soltó la cuerda. Y fue entonces cuando la pudieron ayudar.
¿Cuántas veces nos aferramos a algo, con la misma fuerza que la chica se aferraba a la cuerda y nos hacemos daño?
Lo que resistes, persiste en tu vida.
“Suficiente para cada día es su propia maldad” dijo Jesucristo. Esta frase encierra una gran verdad.
Quizá un día cayó una lluvia que te mojó y te enfermaste. Y te sentiste molesto por unos días. Pero imagínate recordando con molestia esa lluvia el día de hoy, después de 10 años que pasó el aguacero… ¿No tiene sentido verdad? Se que este ejemplo es claro de entender. Pero no lo es cuando se aplica a nuestras experiencias emocionales del ayer. Traemos una y otra vez la lluvia de desprecios e insultos del pasado. No es diferente a cuando un gato da vueltas sobre sí mismo, buscando alcanzar su cola. Nunca lo logra.
Lo que resistes, persiste en tu vida.
La naturaleza del amor es incomprensible y caprichosa. No te lamentes porque se ha ido. Agradece que por un instante llegó a tu vida, llenándola de emociones y nubes de color de rosa. Hazlo, te garantizo que le encontrarás sentido. Despide a ese amor que te alimentó en el ayer y ábrete a la posibilidad de probar suculentas experiencias el día de hoy.
Lo que resistes, persiste en tu vida… hasta que dejas de resistirlo.
Despide a esa persona que te lastimó en el pasado. Suelta la cuerda que te une a su lancha y que te ha estado lastimando por tanto tiempo. Te recuperarás de tus heridas, para iniciar una nueva aventura.
Ya no resistas nada en tu vida. Déjalo ir, para que descanse tu espalda de las cargas del ayer y vuelvas a sentir… ¡la emoción de vivir el día de hoy!

Cada día que pasa nos acercamos más al 27 de mayo, fecha en la que el pueblo alzireño debe participar masivamente para elegir tanto a sus gobernantes municipales, como a los autonómicos. Es el momento en el que el pueblo juzga, habla y deposita su confianza en un equipo de personas para que gestione y gobierne su ciudad o comunidad autónoma durante cuatro años, sin que ello sea óbice para que, en este periodo de tiempo, ese mismo pueblo soberano no se inhiba y viva con el mayor rigor el trabajo tanto del equipo de gobierno, como el que, por voluntad popular, quede en la oposición. Es muy importante el que cada ciudadano participe en las elecciones. Es incoherente criticar o exigir con posterioridad sino se participa. Con plena libertad, según conciencia y mejor criterio, debe participar y depositar su voto, fijándolo siempre por el bienestar de la ciudad o comunidad autónoma. Es un derecho. No lo olvidemos o rechacemos.
Fijándonos única y exclusivamente en nuestra ciudad cabe decir mucho debido al momento actual. Es innegable que Alzira se moderniza y embellece a pasos agigantados. Algún que otro proyecto diseñado o plantificado en anteriores legislaturas ha culminado en estos últimos años. Otros muchos que en la actual legislatura se han planificado, bien ya se han terminado, bien se hallan en pleno desarrollo y que, en poco tiempo, serán referencia de una Alzira digna del siglo XXI. Alzira avanza y mira con ilusión el futuro. Todos hemos puesto nuestro granito de arena. Hemos sufrido molestias, es cierto, pero el resultado es satisfactorio. El pueblo, con ojo avizor, exigiendo y valorando hechos; el equipo de gobierno intentando llevar a cabo sus programas electorales y la oposición cumpliendo con su importante misión de impugnar y combatir las propuestas que consideraban no acertadas para el bienestar del ciudadano. Todos, con mayor o menor acierto, pero con la mejor voluntad, hemos trabajado por una Alzira mejor.
Durante estos días preliminares al 27 de mayo vamos a leer y escuchar las diversas propuestas electorales que nos presentarán y ofrecerán los partidos políticos, con implantación en mayor o menor número o cuantía de militantes o simpatizantes, en nuestra ciudad. Todos son dignos del mayor respeto.
Cada partido o coalición ofrece lo que considera mejor para el bienestar de Alzira. Tendrán, como es lógico, por ideología política, una visión y actitud diferentes de cómo debe ser la Alzira del presente y futuro, así como de cómo dar solución a los diversos problemas que nos afectan. No cabe extrañarnos que habrán propuestas electorales similares o muy contrapuestas. Bueno, cada ciudadano decidirá lo que considere mejor para nuestro pueblo.
El deficiente alcantarillado de nuestra ciudad
Hechas estas reflexiones, me permitiría exponer mi opinión sobre algún punto que considero hay que afrontar y, a mi entender, con urgencia. Es cierto que todos o la mayoría apreciamos las reformas y remodelaciones que se han efectuado o que se están realizando y que embellecen nuestra ciudad, pero existe, entre otros, un problema que arrastramos durante muchas décadas y que es muy importante, pero como no se ve, ni aprecia, en ocasiones, los políticos, no le dedican el presupuesto necesario para subsanarlo. Me refiero al alcantarillado tan obsoleto que tiene nuestra ciudad y que en la “pantanada” un jefe de bomberos afirmó que “ el alcantarillado de esta zona parece ser de la época de los moros”. Seamos realistas y aceptemos que nuestro alcantarillado es tercermundista. No ignoro, como ya escribí en su día, que, en la actual legislatura se han gastado tres millones de euros y para el ejercicio 2007 esta previsto dedicar un millón de euros en l´Alquerieta y otras cantidades menores en otras calles; aunque, de modo permanente, se realizan inversiones según prioridades. Soy consciente de que cualquier ayuntamiento es deficitario, pero también soy consciente de que poco a poco y con la mejor predisposición hay que afrontar este problema que, como digo, se eterniza y causa muchas molestias al vecindario. Estas obras ciertamente no se ven y cuando se llevan a cabo causan muchas molestias y malestar entre el vecindario, pero el gobernante que salga de las urnas debe planificar, si no está ya proyectada, la urgencia de modernizar nuestro alcantarillado con unos plazos a cumplir. Lo que se construye en el subsuelo no se ve y, cabe, que no sea fuente de votos, pero el equipo de gobierno y la oposición deben trabajar juntos para subsanar esta grave deficiencia que sufre nuestra ciudad y que no admite más demora. Es obligación de equipo de gobierno y de oposición. Lo lamentable es que los alzireños, con frecuencia, nos percatamos del problema y lo exigimos únicamente cuando llueve. Hay que dar a conocer, si existe, el plan de modernización de los colectores para tranquilidad del ciudadano.
Que nuestro lema y guía sea: TOTS JUNTS PER ALZIRA.
José Palacios Boquera
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Noticia publicada con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera. Vínculo para leer noticias de Alzira editadas en LAS PROVINCIAS: http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/ribera/ribera.html

Escuché, a través de Alzira Ràdio, el debate, celebrado en los locales del Circulo Alzireño, en el que se enfrentaban los candidatos de los diversos partidos políticos a la alcaldía de nuestra ciudad.
No voy a exponer mi criterio y muchos menos enjuiciar la exposición de la propuesta electoral de todos y cada uno de los candidatos y ello, a mi entender, por razones éticas muy personales. Cada alzireño tomará su decisión el 27 de mayo, teniendo en cuenta la trayectoria personal del candidato y la propuesta del partido que representa. En breve, se iniciará la campaña electoral y todos los alzireños escucharemos o leeremos el programa, que cada partido presenta para llamarnos a la participación, a la vez que captar nuestro voto.
Éste es el sistema democrático que elegimos en su día y que nos debe invitar a participar masivamente, por cuanto la verdadera encuesta es el voto que cada ciudadano deposita libre y de modo secreto en la urna. La auténtica y veraz encuesta es la que salga el 27 de mayo del voto ciudadano.
De vuelta al debate, algunos consideran que debería celebrarse con mayor frecuencia. Otros, en cambio, afirman que los auténticos debates se celebran en todos y cada uno de los plenos municipales, en los que todos los ediles tienen la oportunidad de manifestar su opinión y, lo que es más importante, su voto. En ambos casos el ciudadano puede seguir el debate y el pleno por Alzira Ràdio, detalle muy importante y uno de los buenos logros de la democracia, aunque, sin duda alguna, habría que promocionar audiencia. Quizá puedan compaginarse las dos posturas, pero también habría que involucrar a los ciudadanos, por cuanto, en caso contrario, para bien poco servirían tanto más debates, como la retransmisión de los plenos municipales. Cabe decir que escuché mucho de una mayor participación ciudadana.
Me pregunto: ¿están los partidos políticos verdaderamente interesados en una mayor participación ciudadana? ¿Los ciudadanos viven y desean participar en la problemática de su municipio?
Es digno de estudio y, quizá, de preocupación el observar que muchos alzireños “pasan” y únicamente les interesa aquello que personalmente le daña o le afecta. Como he dicho en ciertas ocasiones, escucho y comento lo suficiente como para plantearme estos interrogantes. Hay que reflexionar y tomar decisiones para que todo alzireño se sienta partícipe de las inquietudes de su pueblo.
Otro tema que quisiera comentar es que el pueblo sencillo… ese pueblo que vive el momento de cada día está un tanto cansado y agobiado de insultos y descalificaciones entre políticos que, en casos muy concretos, alcanzan a lo personal y que, si en el ámbito nacional u autonómico, lo aprecia un tanto lejano o cuanto menos no tan cercano, en lo local lógicamente molesta por conocer a las personas e incluso, en casos, porque unen lazos familiares, amistad o vecindad. Hay que hablar claro y con toda la artillería política necesaria, pero ¡por favor¡ aparquen la crispación innecesaria, como consecuencia del tono bronco y eliminen aquellas frases o palabras que puedan descalificar a la persona del adversario político.
No olviden que, en ocasiones, el modo de hablar ennoblece o mancilla a la persona. Esto mismo cabe aplicarnos a los ciudadanos, no sólo cuando hablamos, sino también cuando actuamos en todo momento de cada día. En el último barómetro del CIS, el quinto lugar lo ocupa la preocupación de los españoles por sus políticos. Este dato es preocupante porque conlleva falta de credibilidad. Este dato nos afecta a todos y, en cierto modo, debemos asumir cierta responsabilidad y ello hay que subsanarlo con un cambio de actitud y formas.
Mucho y variado habría que comentar del debate y del quehacer de cada día en nuestra ciudad, pero en periodo electoral como el que nos encontramos, cabe sugerir, no hay intención de aconsejar; entre otras cosas, porque soy el primero que debo recibir consejos. Reitero que en un momento en el que nuestra ciudad puede y debe encauzarse al logro de una gran cantidad de proyectos, que sin duda alguna, deben redundar en un mejor bienestar social, cultural y educativo, sanitario, participativo… para los alzireños. Cabe sugerir el que todos, sin distinción, trabajemos por una Alzira mejor, más justa, solidaria y de mayor convivencia. Quizá, poco o nada podamos hacer por erradicar la crispación en la vida política de alto nivel, cuya influencia en la vida social nadie puede negar, pero sí podemos hacer y mucho por esta Alzira a la que todos, en cualquier aspecto, queremos engrandecer. Los concejales que formen la nueva Corporación y todos los alzireños deberíamos trabajar: TOTS JUNTS PER ALZIRA.
José Palacios Boquera
Noticia publicada con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera. Vínculo para leer noticias de Alzira editadas en LAS PROVINCIAS: http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/ribera/ribera.html
A raíz de mi artículo “¿Viure Alzira?”, publicado por LAS PROVINCIAS el pasado día 10 y en el que se extraía la frase “Mi impresión es que el ciudadano de Alzira no vive como propia la problemática de su pueblo”, he recibido algún que otro comentario que agradezco por lo clarificadores que han sido, cuanto menos, para mi persona y que, en cierto modo, coinciden con algún amigo que con anterioridad había observado la idiosincrasia o carácter del alzireñismo.
Hemos hablado y comentado y, acertada o equivocadamente, llegamos a la conclusión de la posibilidad, de que Alzira, nuestra ciudad, no tiene en la actualidad una sociedad civil que tenga unas señas de identidad muy propias y características que nos distinga como pueblo. Hay, más bien, un cúmulo de asociaciones y entidades con gran influencia (unas más que otras) que, quizás, se complementen, pero que no marcan por sí solas lo auténticamente alzireño. Alzira puede alardear, con justicia, de las múltiples comisiones falleras y del gran esplendor de sus fiestas; Alzira puede alardear de las fiestas patronales y sus festejos; Alzira puede alardear del esplendor de su Semana Santa y de la belleza de sus “pasos” y doseles; Alzira puede alardear de las innumerables fiestas de barriadas; Alzira puede alardear de cuantiosas y variadas asociaciones religiosas, sociales, culturales, vecinales, caritativas… que cumplen unos objetivos y misiones muy interesantes en la sociedad alzireña. Mucho y bien cabría hablar de estas y otras asociaciones y actividades. Más, quizá, nos falta la identidad de pueblo y es, por ello, sin ánimo de molestar, mi afirmación de que “el ciudadano de Alzira no vive como propia la problemática de su pueblo”.
Recuerdo con cierta nostalgia cuando, por mi relación laboral con la empresa Luis Suñer S.A., visitaba distintas poblaciones españolas y extranjeras. Mis interlocutores y la gente fijaban su mirada en Avidesa como el referente de una gran ciudad social, laboriosa e industrial. Sí, Avidesa era el referente de Alzira. Es cierto, porque, incluso muchos alzireños, se sentían felices en sus salidas de vacaciones, desplazamientos por trabajo o para visitar sus tierras de origen, cuando veían un camión de reparto o una de las famosas casetas o barracas valencianas de Avidesa. Cuando esto mismo se lo comentaba u otras personas se lo comentaban a Luis Suñer, se sentía halagado, pero siempre manifestaba (lo llevaba en su corazón) que lo más importante no era Avidesa, que, a fin de cuentas, era un complejo industrial; sino que lo más importante era Alzira. Como detalle, debo confesar que todos los vehículos (superaban los 600) desplazados en todo el territorio nacional, por decisión expresa de Luis Suñer, además de llevar el nombre de Alzira, pagaban sus impuestos en nuestra ciudad y ello creó a los comerciales algún que otro problema con más de un municipio.
Hay personas e instituciones que no valoran o minimizan el sentimiento de amor a los orígenes y a la tierra que les vio nacer o en la que viven. Es un claro error. Nadie, ni nada, debe renunciar a sus orígenes; todo lo contrario: hay que vivirlos con auténtico señorío, sentirse orgulloso y trabajar para que su tierra, su pueblo, retome sus raíces históricas, culturales, folklóricas… y sea cada vez más próspero y solidario. Para ello es muy interesante recuperar u obtener las señas de identidad propias de Alzira, que una a todos y cada uno de los alzireños, sin detrimento de la diversidad de asociaciones y actividades individuales. Nuestra historia, las costumbres, tanto de nuestros antepasados como de la actual sociedad, nuestro folklore con sus tradiciones, creencias, leyendas, proverbios populares…, en parte o en todo, pueden darnos a conocer y valorar nuestra realidad social o señas de identidad del alzireñismo.
Hay que mantener e incrementar el esfuerzo que se viene realzando para que, desde la niñez, se vaya conociendo lo que ha sido, es y puede ser nuestra querida ciudad; no sólo en lo material, urbanístico… sino también en lo espiritual, cívico y humano.
Una vez más repito el pensamiento del filósofo: “No se puede amar, lo que no se conoce”. Hagamos un esfuerzo por conocernos.
Decir, aunque sea en voz alta, “JO SOC D’ALZIRA”, a mi entender no es suficiente a no ser que conlleve algo más. Personalmente me convence más “VIURE ALZIRA”, si ello supone vivir, amar y actuar por una sociedad más justa, solidaria y orgullosa de sí misma.
José Palacios Boquera
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Después de un partido de alevines, a la salida del campo, vi a un niño llorar. Me preguntaba el motivo: sería la derrota por 6-0, el dolor de algún golpe recibido, la bronca del entrenador o alguna discusión con un rival o compañero... Cuando observé al padre llegar hasta donde estaba él, lo entendí todo. El chaval hubiera deseado en ese momento cubrirle la cara con una bolsa de supermercado.
Nada de eso; ni la goleada, ni golpes, ni discusión. Lloraba de vergüenza. Como si fuera suya. Su padre había tenido, y no por primera vez, un comportamiento indigno.
Insultó al árbitro, al entrenador contrario, a los jugadores, a los delegados, a otros padres... Gritaba más que nadie con un enorme vozarr&