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EL SEIS DOBLE - DIARIO DIGITAL DE ALZIRA

CHAPUZAS EN EL JUZGADO DE ALZIRA

CHAPUZAS EN EL JUZGADO DE ALZIRA

Conectan el cable de una fotocopiadora con celo tras cuatro meses parada

 

¿Por favor, tiene celo? Esta pregunta dejó ayer atónito a un funcionario del juzgado número 2 de Alzira. La pregunta se la estaba haciendo un operario que trataba de conectar a la red eléctrica una fotocopiadora. Pero, más sorprendido se quedó cuando, perplejo, se dio cuenta que el celofán era para pegar el cable de la máquina a la pared y que llegara al enchufe de la luz. Y es que, al parecer, todo lo que pasa en la sede judicial alcireña serviría para un guión de película o una obra teatral donde el esperpento sigue sin que nadie lo pare.

Pero, para darle un poco más de pimienta al asunto, los funcionarios denunciaron que esta máquina de fotocopiar "lleva cuatro meses aquí y han tardado todo este tiempo para ponerla en marcha y ponerle algún sistema informático". Al reducido espacio en el que trabajan varios funcionarios esta máquina ocupa una gran parte de esta oficina. Al poco tiempo un operario retiró el celo y colocó como pudo el cable de esta máquina fotocopiadora.
Dos miembros del Consejo del Poder Judicial, Gabriela Bravo y Fernando de Rosa, se reunieran con los jueces, magistrados y fiscales recientemente y se apuntaron las deficiencias para trasladarlas a las administraciones pertinentes.

Las penurias por las que pasan los trabajadores y, cómo no, los ciudadanos, siguen, y una de las cuestiones más importantes es la falta de un espacio común: el Palacio de Justicia que la Generalitat se ha comprometido a construir por enésima vez.

Pero los problemas eléctricos no acaban con la esperpéntica anécdota de ayer. Un empleado público del juzgado número 2 de Alzira denunció ayer que había solicitado el pasado mes de enero "un simple alargador" para quitarse de al lado de sus pies, debajo de la mesa donde trabaja, un "lío de cables que cualquier día pegará un chispazo y aún estoy esperando".

Cables de ordenadores

Pero los cables de ordenadores e impresoras pasean de forma anárquica por esta sala. Si se pasa a la de al lado, la de la secretario judicial, se puede observar una regleta por donde pasan los cables informáticos con varios agujeros. Cada vez que llueve los ordenadores se apagan con el consiguiente trastorno que ello conlleva.

Por otra parte, la falta de espacio es otro problema de esta sede judicial, tal y como ha denunciado en varias ocasiones LAS PROVINCIAS.

En el despacho de la secretaria judicial, en un sillón, se amontonan los expedientes porque no hay espacio. Incluso, los propios funcionarios se fabrican las estanterías o se las llevan de casa para que los papeles "no se nos coman".

Por otra parte, la Generalitat ha dado a cada juez y secretario judicial un ordenador portátil para poder trabajar en casa. "Todo esto está muy bien, el único problema es que este ordenador no tiene el programa informático que utilizamos en los juzgados, con lo que hay que llevarse los expedientes a casa o trabajar en Word y después volver a ponerlo en el ordenador del juzgados", señalaron desde esta sede judicial.

Ahora, muy pronto llegará la primavera y los funcionarios ya están pensando en las cucarachas y todo tipo de insectos que les invaden por esas fechas, y es que este espacio es insalubre también.

Además de falta de medios materiales, los funcionarios no tienen ni una sala para poder tener en condiciones a los detenidos antes de iniciarse los juicios, todo el mundo comparte los mismos espacios, víctimas, detenidos e incluso los justiciables que van a otras cuestiones o el tema de las bodas en las que también comparten el mismo espacio. Incluso, los abogados tienen que atender a los detenidos en los furgones policiales.
Constancia en el trabajo

Mientras, y esperando, sobre todo la construcción del nuevo Palacio de Justicia en la Avenida Luis Suñer, en la puerta de una de las oficinas del juzgado número 2 hay un cartel que dice: "A pesar de todo seguimos trabajando".

Además, en los juzgados de la Ronda de Algemesí la accesibilidad brilla por su ausencia en estas instalaciones: no hay ascensor y la gente que no puede subir lo ha de hacer en brazos. Por último, la crisis económica ha incrementado el número de casos que deben atender. En el juzgado número 2 "hemos pasado de 800 a 1.200 casos", señaló uno de los empleados públicos.

Por otra parte, ayer en Alzira cinco de los seis jueces titulares secundaron la huelga, por lo que la actividad en las diversas dependencias alcireñas era casi nula.

Xavier Pérez

 

Foto1: posición en la que trabajan algunos funcionarios del juzgado de Alzira.

Foto 2: los expedientes, por falta de espacio, en un sillón de la secretaria judicial.

Foto 3: un funcionario muestra el cable de la fotocopiadora pegado con celo en la oficina del juzgado número 2 de Alzira.

 

Publicado con autorización de LAS PROVINCIAS, delegación de la Ribera.

http://www.lasprovincias.es/valencia/local/ribera/

 

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